Ingredientes
- 50 gramos Maizena
- 1/2 litro de leche
- 50 gramos de azúcar
- 2 yemas
- 1 cucharadita esencia de vainilla
Preparación
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Disolver la Maizena® en un poco de leche fría.
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Llevar la leche restante con el azúcar a hervir en una olla a fuego fuerte.
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Disminuir el fuego a mínimo y añadir la Maizena® disuelta revolviendo constantemente por 2 minutos. Retirar.
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Añadir las yemas apenas batidas mezclando muy bien.
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Llevar nuevamente la olla a fuego suave y cocinar 3 minutos más revolviendo siempre.
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Agregar la esencia de vainilla y mezclar.
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Volcar la preparación dentro de pocillos individuales y llevar al refrigerador.
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Una vez fríos, desmoldar.
Como les decía, este postre era el más elegido en nuestras casas. Por qué? Porque es muy económico y nutritivo. Como toda receta familiar tiene tantas variaciones como familias. La receta que les traigo hoy es la mía, la que suelo hacer en casa.
Se puede hacer sin huevo, con un poquito más de maicena. O en vez de solo la yema pueden ponerle el huevo entero (en este caso, en vez de las 3 yemas iría un solo huevo.
Les recomiendo que vayan probando distintas maneras así encuentran su preferida. Para mí con solo la yema queda con un gusto más parecido a la crema pastelera, pero suave. Como si fuera que una crème brûlée y una pastelera se conocieron por una app de citas y pegaron una onda hermosa, se casaron y tuvieron un hijito: el postrecito de maicena.
Y antes de que enloquezcan SÍ, ya sé que no es lo mismo bla bla. Usen la imaginación, no sean pesados.

